Mostrando entradas con la etiqueta Educación infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Educación infantil. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de noviembre de 2009

jueves, 12 de noviembre de 2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Todo lo que necesito

.
.
Todo lo que necesito saber lo aprendí en la Escuela Infantil


Todo lo que realmente necesito saber sobre cómo vivir y cómo ser,
lo aprendí en la Escuela Infantil.
La sabiduría no estaba en la cima de la montaña
de los títulos académicos, sino en el montón de arena del patio.
Estas son las cosas que yo aprendí:

Compartirlo todo.
Jugar sin hacer trampas.
No pegar a la gente.
Poner las cosas en su sitio.
Arreglar mis propios líos.
No coger las cosas de otros.
Decir “lo siento” cuando hiero a alguien.
Lavarme las manos antes de comer.
Tirar de la cadena.
Las galletas y la leche son buenas.
Vivir una vida equilibrada:
aprender algo, pensar algo, dibujar, pintar, bailar, jugar y
trabajar algo todos los días.
Echarme la siesta cada tarde.
Cuando salgo al mundo:
tener cuidado del tráfico, agarrarnos de la mano y permanecer juntos.
Estar atento a las maravillas.

Recordar la pequeña semilla en el vaso: las raíces van para abajo y las plantas crecen hacia arriba y realmente nadie sabe cómo ni por qué, pero nosotros somos igual que eso.

Los peces de colores, los hámster, la tortuga e incluso las semillas del vaso se mueren, así que también lo haremos nosotros.

Y recuerda los cuentos y la primera palabra que aprendiste, la palabra más importante del mundo: MIRA.

Todo lo que necesitas saber está ahí, en alguna parte.

La regla de oro: el amor, la higiene básica, la ecología, la igualdad, y la vida sana... todo está allí, en el jardín.

Coge cualquiera de estas normas y ponla en los sofisticados términos de los adultos y aplícala a la vida en tu familia o en tu trabajo, al gobierno o al mundo y seguirán siendo verdaderas, claras y firmes.

Piensa que la sociedad puede ser mejor si todos nosotros, el mundo entero, tiene leche y galletas a las diez y si todas las tardes se echan la siesta con nosotros en las colchonetas. Y si todos los gobiernos tienen siempre como política básica colocar las cosas en su sitio y arreglar sus propios líos.

Y comprobarás que continúa siendo cierto, no importa cuál sea tu edad, que cuando sales al mundo:

lo mejor es darse la mano y permanecer juntos.



Robert Fulghum
.
.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Rutina de la entrada

.
.
LA ENTRADA AL CENTRO

Seguimos dando vueltas al momento de la entrada.

"Consideramos muy importante esta rutina porque es el momento en el que el niño se despide de la familia y accede al aula. Nos planteamos ir haciendo un seguimiento de cómo se produce esa experiencia, tanto al principio, para lo que tenemos programado el Periodo de Adaptación, como a lo largo del curso. Observamos el grado de AUTONOMÍA y SEGURIDAD PERSONAL que el niño va teniendo en la despedida: cuidado de sus ropas y objetos que trae de casa, incorporación a la rutina diaria, etc. Es un momento especial para observar el uso o abuso que se está haciendo de las golosinas y chucherías.

El saludo de la mañana es muy importante porque es un momento de manifestación de los sentimientos de apego y vínculo que se han ido estableciendo. El niño necesita sentirse acogido, esperado, ir desarrollando un sentimiento de singularidad, de saberse alguien especial, alguien esperado cada día en el colegio.

El aula es un espacio que les pertenece, en donde se pueden encontrar muchas huellas de su estancia, allí aparecen sus fotos, sus pictogramas, sus símbolos, las fotografías de hechos vividos, las cosas que traen de casa tienen un espacio propio para dejarlas...

Cuando un alumno ha estado enfermo o no ha podido venir al colegio, le recordamos cada día, le echamos de menos, y cuando vuelve es muy importante como le recibimos, cómo nos cuenta lo que le ha ocurrido, cómo le ponemos al día de lo que ha pasado en su ausencia.

En el momento de la entrada, a lo largo del curso y de los niveles, se nota mucho el grado de integración y de aceptación del Centro. Al principio lloran, se aferran a sus padres y no quieren quedarse en el centro, sin embargo, luego, cuando vuelven de vacaciones manifiestan que tenían muchas ganas de venir.

La hora de la entrada es también un momento muy interesante de encuentro con los iguales, surgen muchas interacciones, charlan.

LA HORA DE ENTRAR Y SALIR

CRITERIOS EDUCATIVOS Y ACTITUDES DE LA MAESTRA DEL GRUPO DE DOS AÑOS

Hay dos grupos diferentes:

1.- Los niños que necesitan un saludo simple de ¡buenos días, Paco!, una mirada, una caricia, e inmediatamente quieren tomar contacto con los juguetes o con los otros niños
2.- Los que necesitan un saludo más afectivo, mayor reconocimiento, mayor acogimiento, pasar un rato de contacto corporal con la maestra

Todos los niños son saludados a la entrada individualmente y siempre es la misma persona quien les recibe, la maestra tutora. La actitud y el quehacer de la maestra depende de los niños, teniendo muy en cuenta su carácter individual, depende, también de cómo entran cada mañana, y tenemos en cuenta su estado puntual emocional, depende del comportamiento de los padres en ese momento, si vienen abiertos, flexibles, rígidos, ansiosos, angustiados, depende del desarrollo emocional, más o menos intensidad, de los períodos de adaptación o del resto del curso, ... En cualquier caso, a diferente comportamiento, diferente tratamiento.
Recibimiento cordial, pidiendo información sobre el niño (cómo ha dormido, que tal el catarro, etc) aunque a veces no hay que alargar la despedida.

Hacemos que la separación sea lo menos traumática posible, y ponemos música, ofrecemos juegos, cuentos, etc. para que se quede con gusto y se interese por lo que hay en la escuela

¿QUÉ PROCESO SEGUIMOS?

Hay también diferentes momentos en la rutina. Hay situaciones de transición difíciles, como el inicio del curso escolar, el periodo de adaptación o períodos puntuales que se dan en el niño. En el periodo de adaptación buscamos la manera de dejar claro al niño que los padres van a volver al cabo de un tiempo, pidiéndole a los padres que se despidan siempre de los niños y no desaparezcan, que le cuenten, brevemente, al igual que nosotros, lo que va a suceder para evitar la sensación de abandono o pérdida.

Permitimos que traigan objetos personales (ositos, coches, etc) de casa, para que ejerzan el efecto de objeto sustitutivo de la casa-madre-hogar, etc.

Potenciamos el saludo de los demás niños, cuando la primera etapa ya está conseguida, de manera que se vayan descentrando de la figura del educador, amplíen su sociabilidad, su amistad.

Potenciamos la despedida del niño hacia la madre o padre. A lo largo del curso no dejamos de recordar asiduamente la importancia de la despedida, es importante que la madre o el padre permita que el niño se dé cuenta de la separación y progresivamente la acepte con naturalidad. El proceso que seguimos es muy individualizado porque hay niños-as que se quedan bien y otros, sin embargo necesitan nuestra ayuda y acogida. Procuramos que el niño-a se sienta recibido, querido, dándole la bienvenida.

Esta rutina dura mientras el tiempo de la entrada y durante el tiempo prudencial de despedida paterna (no debe ser ni corta ni larga, evitando en el adulto actitudes fugaces o de duda para no angustiar al niño, ni actitudes de miedo en el adulto intentando evitar lo inevitable y aumentado así la inseguridad del niño con el temor del padre, alargando lo que no puede ser de otra manera, la separación.

¿POR QUÉ O PARA QUÉ LO ORGANIZAMOS ASÍ?

Para darles seguridad y confianza y para que vaya estableciendo lazos con la maestra y sienta el Colegio como algo familiar y propio. Para no crear angustias en los padres, para respetar el ritmo de cada niño a la hora de ir tomando contacto con el espacio y los materiales, y evitarle cualquier situación de angustia. Para hacer la estancia del niño lo más agradable posible. Para posibilitar la mejor entrada posible en el aula de cada uno de los niños y facilitarle la despedida paterna. También para poder conocer a cada uno, sus señas de identidad individual.

¿QUÉ USAMOS?

Creemos que en esta rutina lo más importante es que el niño tenga un reconocimiento social y afectivo, por eso es lo corporal y verbal lo más importante, también aquellos juguetes u objetos transitorios que facilitan al niño su separación afectiva. El niño puede traer sus objetos transicionales y afectivos preferidos, y establecemos un rito con él para que pueda usarlos o guardarlos cuando él quiera.

Perchas , facilitamos la creación de hábitos, colaborando inicialmente con el niño para que se desvista y si quiere se ponga el babi, y progresivamente, a lo largo del curso vamos animándole a vestirse y desvestirse. Guardamos juntos la ropa de cambio en el armario del servicio.

Ponemos juguetes que siempre están a su alcance , cuentos, etc. Y una música alegre pero tranquila, y les animamos a quedarse cerca de la alfombra, junto a sus compañeros.

A los dos años las niñas y niños son muy sensibles a la ropa que llevan y les gusta que te des cuenta de los cambios. Cuando llegan se plantan frente a ti esperando tus palabras referentes a su peinado, su mochila, su ropa, etc.

¿QUÉ TIENEN QUE HACER LAS MADRES Y PADRES EN EL MOMENTO DE LA ENTRADA Y LA SALIDA?

Al principio les dejamos libertad de movimientos, que sean ellos los que le quiten el abrigo, les cambien, y les animamos a que se despidan del niño evitando desaparecer sin que el niño-a se haya podido despedir a gusto.

Poco a poco les animamos a que permanezcan cerca pero permitiendo que sea el niño el que intente quitarse el abrigo, colgarlo, dejar en su sitio la bolsa de cambio, etc. Les animamos a traer cosas al cole para compartir con todos, y a que le deje a su hijo enseñarle cosas del cole.

¿QUÉ HACEN LOS NIÑOS Y NIÑAS de dos AÑOS EN EL MOMENTO DE
LA ENTRADA Y DE LA SALIDA?

Después de los saludos y la despedida, del encuentro y del intento de autonomía con su propia ropa bajo la mirada de sus padres y mía, le pregunto por lo que trae puesto o en la mano, y le animo a buscar algún juguete especial que sé que le gusta, a saludar a los amigos, etc.

Cada día muestra mayor grado de autonomía para elegir por sí mismo la actividad que empieza a realizar o para sentarse en la alfombra para hacer el corro, si ya hemos pasado todos a sentarnos."



Ya no sé a quien debo agradecer estas ideas sobre la rutina de la entrada. Pueden pertenecer a algún curso realizado. Me parecen interesantes para compartirlas con vosotras.

jueves, 15 de octubre de 2009

Comer sin lágrimas

.
.
Podemos buscar tratados eruditos, cargados de razones científicas, que nos ayuden a saber cómo hacer para que un ser humano de corta edad coma. Que coma y además que coma lo que nosotros queremos y en la cantidad que nosotros queremos.

Podemos volver nuestra vista a la vida real y ver. Vemos que aprendemos a comer y vamos desarrollando gustos y nos gustan los sabores cotidianos. Algunas veces estamos de humor y nos apetece tener experiencias nuevas y probamos sabores nuevos.

Podemos observar que ante la comida preparada de igual manera, salida de la misma cacerola... a unos nos parece que está caliente a otros templada y a otros fría. A unos nos parece que está sosa, a otros salada y a otros en su punto. Ya no digamos si además pretendemos analizar si está o no sabrosa...

Podemos hacer una prueba más. Vamos a dejar que otro ser humano nos dé la comida en la boca sin saber qué gustos tenemos y cómo lo queremos tomar: mucho, poco, rápido, lento... Vamos a ponernos en el lugar de una persona de menos de tres años. ¡Qué experiencia!

Podemos seguir analizando y observando cómo nos acercamos a ofrecer la comida a las personas de menos de tres años que están con nosotros.
.
Ahora va una observación personal que tiene poco de ciencia y mucho de experiencia. Cuando nos acercamos a una ser humano con calma, le tomamos la mano y le miramos a los ojos con una sonrisa dibujada en nuestro rostro... tenemos muchas probabilidades de que acepte lo que le ofrecemos. En nuestro caso comida. ¿Qué perdemos con probar?. Puede que no dé resultado siempre pero si en muchos casos.

¿Se puede obligar a comer?

Come mal ¿que hago?

Comer en verano

¿Está preparado mi bebé?
.
.